La presidenta de Redeia defendió el papel estratégico de las infraestructuras eléctricas para garantizar el crecimiento económico, explicó el funcionamiento del sistema de transporte eléctrico y destacó el potencial de Aragón como uno de los territorios clave en la transición energética y la atracción de nuevas inversiones.
Durante su intervención, Beatriz Corredor explicó el papel que desempeña Redeia como grupo empresarial y el funcionamiento de Red Eléctrica, filial responsable del transporte y la operación del sistema eléctrico español. Subrayó que se trata de un modelo en el que la operación del sistema y el transportista se integran en una misma entidad, garantizando la neutralidad, la seguridad del suministro y el acceso en igualdad de condiciones para todos los agentes del sistema eléctrico. También recordó que la compañía no genera ni comercializa electricidad, sino que transporta la energía desde los puntos de generación hasta las redes de distribución.
La presidenta de Redeia repasó la evolución del sistema eléctrico en las últimas décadas, marcada por la incorporación masiva de energías renovables y por un modelo de generación mucho más distribuido. En este contexto destacó el desarrollo del Centro de Control de Energías Renovables, una herramienta que permite conocer en tiempo real la producción de las instalaciones renovables y gestionar su integración en el sistema eléctrico con criterios de seguridad y eficiencia. Según explicó, España consigue integrar un elevado porcentaje de generación renovable manteniendo unos niveles de vertido inferiores al 4%, por debajo de los límites establecidos por la normativa europea.
Corredor señaló que esta combinación de una elevada penetración renovable, una red robusta y unos precios eléctricos competitivos constituye uno de los principales atractivos de España para la implantación de industrias electrointensivas y centros de datos. En este sentido, afirmó que Aragón ocupa una posición especialmente destacada, al disponer de un 83% de potencia instalada renovable y generar el 88% de su producción eléctrica a partir de estas fuentes, situándose como uno de los territorios líderes del país.
En relación con las infraestructuras eléctricas, explicó que Redeia ha multiplicado su ritmo inversor en los últimos años y que la planificación 2025-2030 contempla más de 13.000 millones de euros para la red de transporte. De esa inversión, más de 750 millones de euros corresponderán a actuaciones en Aragón, según la propuesta sometida a información pública por el Ministerio para la Transición Ecológica. Dicho plan incluye la construcción de 180 posiciones de subestación, nuevas líneas de interconexión y actuaciones destinadas a facilitar la incorporación de grandes consumos industriales y mejorar la conexión con otras comunidades autónomas.
Durante su intervención también abordó las recientes modificaciones regulatorias en materia de acceso a la red eléctrica. Explicó que el Real Decreto-ley 7/2026 busca ordenar las solicitudes de acceso y priorizar aquellos proyectos considerados prioritarios por las administraciones públicas, como promociones inmobiliarias para uso residencial o servicios esenciales (hospitales, colegios…); nuevos consumos industriales declarados como proyectos estratégicos o las ampliaciones de industrias ya implantadas. Asimismo, avanzó que se trabaja en nuevos mecanismos de flexibilidad para optimizar la capacidad disponible en la red.
Corredor dedicó una parte de su intervención a la relación entre las infraestructuras y el territorio. Defendió que el desarrollo de nuevas redes debe realizarse desde la colaboración con las administraciones y la participación de los municipios afectados, incorporando las aportaciones del territorio al diseño de los proyectos y desarrollando actuaciones que generen beneficios para las comunidades locales. Según explicó, Redeia mantiene una estrategia de impacto integral basada en la escucha, la colaboración institucional y el desarrollo de iniciativas sociales vinculadas a los municipios donde ejecuta sus infraestructuras.
Como mensaje final, la presidenta de Redeia afirmó que el despliegue de las infraestructuras eléctricas requiere «lealtad institucional» entre todas las administraciones y agentes implicados, así como una relación cercana con el territorio. A su juicio, facilitar el desarrollo de estas infraestructuras resulta esencial para acompañar el crecimiento económico, tecnológico e industrial y aprovechar el momento de competitividad que vive España gracias a su sistema eléctrico y a la expansión de las energías renovables.


